La Gran Sabana, Canaima, Venezuela


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Muchos ríos nacen 
sobre los tepuyes, en gigantescos saltos que 
se precipitan al vacío.

 Monumental
 
al borde del Salto.
(foto: David Domínguez)
 
 grandes ríos cruzan la región

El Salto Ángel - 979 mts

 .

La Gran Catarata.
Toma Aérea del Salto Ángel 979 mts.

El Salto Ángel

Es una Catarata del sureste de Venezuela, situada en el río Churún, afluente del Carrao. Es la catarata interrumpida más alta del mundo, quince veces mayor que las cataratas del Niágara; su caída es de 979 m desde la mesa del Auyan Tepuy, en las selvas del macizo de las Guayanas.
Es un portento natural único e impresionante para quienes tienen el honor de verlo en persona.

Como se llega:

El Salto Ángel es sin duda el atractivo más popular del Parque Nacional Canaima, llegar hasta él se consigue mediante excursiones que salen desde Canaima y también se puede sobrevolar en avioneta que se alquila allí en la ciudad de Canaima,  sin embargo las condiciones climáticas en el sector donde está el Salto Ángel son muchas veces contrarias a nuestras intenciones de ver este portento y se encuentra nublado o tapado por la abundante nubosidad, pero vale la pena intentarlo. También se realizan vuelos desde Santa Elena de Uairén.

 

La Conquista del Auyantepuy por Jimmy Ángel

 .

Tomado de: Líneas, Nº156, abril, 1970, pp.10 a 16


LÍNEAS considera un privilegio ofrecer a sus lectores un documento gráfico del aterrizaje del célebre piloto norteamericano Jimmy Ángel en la meseta del Auyantepuy, y un relato de su compañero de expedición Gustavo Heny sobre la hazaña que conmovió al mundo hace 33 años.
No podemos dejar de mencionar nuestro agradecimiento al señor Enrique Lucca Escobar, de La Electricidad de Caracas, quien conservó durante muchos años los negativos de las fotografías que hoy publicamos, con la debida autorización de su autor, Gustavo Heny, y que ilustran el relato.
Los hechos han sido narrados a Enrique Lucca por el compañero de Jimmy Ángel, y la versión periodística ha estado a cargo de Próspero Navarro Sotillo.
Cuando celebramos jubilosos los 50 años de nuestras Fuerzas Aéreas Nacionales, creemos que los documentos que ofrecemos en esta edición vienen a integrarse a la gran Historia de los conquistadores de los espacios infinitos.

Todas estas fotos datan de 1937.  Las "palmas llaneras" de Kamarata -por curiosidad, ver LÍNEAS, marzo 70.  No se ve la corona del Auyantepuy, como en la gráfica izquierda, sólo los chorros de agua y la niebla del Salto Ángel. .


UN TESTIGO...

Se remonta al año 1920 el origen del aterrizaje de la avioneta de Jimmy Ángel en la altiplanicie del Auyantepuy, unos 17 años después. Exactamente ocurrió el 9 de octubre de 1937.


ANTECEDENTES

En 1920 mientras efectuaba un vuelo de demostración por Sur América, Jimmy Ángel se vio precisado a realizar un aterrizaje forzoso sobre una alti-Planicie andina (3.500 metros de altura) debido a la rotura del cuplón del magneto. El avezado piloto norteamericano fabricó una pieza con la suela de uno de sus zapatos, y así pudo despegar y proseguir su vuelo sin interrupción alguna. Había llegado a Panamá -Jimmy Ángel- de su vuelo de demostración, y encontrándose en el bar de un hotel, donde a la sazón se comentaba el hecho del referido aterrizaje forzoso, cuando se le acercó un señor norteamericano, con un planito en la mano. ¿Que deseaba? El proponía al aviador que lo condujera a un lugar señalado al sur del río Orinoco, en Venezuela, donde era necesario un aterrizaje y despegue similar -al ya citado arriba- pero a 2.600 metros de altura. Jimmy no se interesó mucho, pues acababa de regresar de un largo viaje, y tratando de deshacerse de aquel individuo, le dijo que sí, pero, que él exigía por sus servicios, la suma de cinco mil dólares ... en un cheque de gerencia de un banco de Panamá, antes de efectuar el vuelo, Con ello, Jimmy no le decía que no, aunque exigía unos honorarios muy elevados. Y, en verdad, consideró dicha cantidad como difícil de satisfacer, por la persona que le hacía la proposición. Cuál no sería la sorpresa de Jimmy Ángel, cuando a las 10 de la mañana del siguiente día recibió la visita del extraño personaje, con el cheque por los $ 5.000 exigidos.
Hombre de palabra, Jimmy hizo los arreglos necesarios, y de acuerdo a lo previamente establecido, se trasladó con su pasajero a Venezuela, internándose en nuestro territorio hacia el sur, más allá del río Orinoco ...



Jimmy Ángel

EL RELATO DE JIMMY

De acuerdo a lo relatado por Jimmy años después, él ignoraba el sitio exacto, y fue guiado por el extraño aventurero, quien le indicó un río a cuyo lado debía aterrizar. Jimmy así lo hizo: aterrizó sobre una pequeña sabana y, recordaba él, que el tiempo no era muy bueno y llovía bastante. Ello le preocupaba en extremo toda vez que a una de las alas del avión, le penetraba abundante agua, y se valió de una navaja para pinchar la tela y achicarla. Una media tarde y la noche permanecieron allí, tiempo empleado por el pasajero en realizar una exploración a un lugar cercano, trayendo consigo unas 60 libras de pepitas de oro, dentro de sacos que, seguramente, tenía preparados de antemano a la espera de una oportunidad propicia, como la presente.
 

¿DE DONDE PROCEDÍA ESE ORO?

Parece ser que ese norteamericano, en compañía de otro, habían realizado una expedición desde el Perú; hasta Ciudad Bolívar, donde concluyera su aventura, pero antes de dar feliz término al viaje, el otro murió a consecuencia de la mordedura de una culebra. Se presume que habían dejado ese tesoro en lugar seguro con la finalidad de recogerlo en la primera oportunidad. Y eso hizo el hombre llevado por Jimmy hasta la ignorada región ... A la mañana siguiente, Ángel y su pasajero despegaron con rumbo a Panamá, donde llegarían sin ningún contratiempo, Para Jimmy no significó nada aquel extraño viaje, quedando como uno más, sin prestar mayor atención al cargamento transportado, ¿Por qué? Una firma norteamericana estaba produciendo un avión mayor y él sólo soñaba en pilotear y demostrarlo...

      

En el Campamento -también conocido por "1.100"- en Guayaraca, base de operaciones de Jimmy Ángel. En aquel entonces vemos a Gustavo Heny, al lado de una tienda de campaña.

AÑOS MAS TARDE

Coincidencialmente, Jimmy y el otro norteamericano se encontraron en un tren, y al reconocerse rememoraron aquel viaje al sur del Orinoco ... hacía ya 14 años. fue durante la conversación que el aventurero preguntó a Jimmy si se había hecho millonario, porque suponía que éste había retornado al lugar donde, según él, se encontraba el oro a flor de tierra. Tal aseveración produjo en Jimmy Ángel un cambio en sus actividades, decidiendo mezclar dos emociones muy diferentes al deseo de retornar a Venezuela: el placer del vuelo y la aventura hacia lo material, en vista de un posible "El Dorado". . . Desde entonces -años 1934 - 1935- Jimmy y su esposa María, invirtieron sus ahorros en la búsqueda de aquel sitio, y lo favoreció una negociación de compra-venta de aviones, pues le quedó el Flamingo, que utilizaría en futuros vuelos y al cual bautizó con el nombre de "Río Caroní".
 

VUELOS DE EXPLORACIÓN Y DESCUBRIMIENTO DEL SALTO ÁNGEL

Ángel realizó innumerables vuelos por su propia cuenta, En uno de ellos y llevando de acompañante a un Sargento Técnico de apellido García, en momentos en que sobrevolaban el cerro Auyantepuy, que era la región que más atraía a Jimmy, observaron por primera vez la caída de agua que hoy Lleva su nombre: Salto Ángel, y quedando impresionados por su altura. Este descubrimiento de Jimmy fue comentado a su regreso, y la magnitud del salto, fue corroborada por otras personas, incluyendo al señor Shorty Martín, geólogo y topógrafo que estaba haciendo exploraciones y levantamientos en esa zona, y quien se había hecho gran amigo de Jimmy, a quien conoció en el Campamento de Kamarata, en el mismo Estado Bolívar. Shorty y Jimmy decidieron levantar un mapa del Auyantepuy y, con tal fin, sobrevolaron el borde del cerro haciendo las anotaciones de acuerdo al rumbo, velocidad y altura. Por el altímetro del avión estimaron que el salto tenía casi 1.000 metros de altura, lo cual lo convertía en el mayor del mundo. Esto fue ratificado años después por una expedición, al ser medido con exactitud.
 

¿POR QUÉ SE LE BAUTIZÓ "SALTO ÁNGEL"?

El nombre que hoy lleva -Salto Ángel- surgió durante una reunión efectuada en Caracas, y que culminaría con el aterrizaje de Jimmy en la cima del Auyantepuy. En esa reunión, además de Jimmy Y Shorty, se encontraba Gustavo Heny -a quien hoy debemos el presente recuento- pues lo habían interesado en el proyecto. Cuando hablaron de la caída o salto, él -Heny- preguntó qué nombre tenía, quedándose ambos -Jimmy y Shorty- sin saber qué responder, Pues no existía un mapa de la región, y el que ellos levantaron tampoco le habían puesto nombre. Fue Heny quien sugirió el nombre de Ángel, utilizando el apellido de Jimmy, su descubridor y quien lo diera a conocer.


Tal y como quedara el avión tras su aterrizaje sobre el Auyantepuy. Jimmy Ángel con sombrero conversando con María. Fue la mañana del día 9 de octubre de 1937...


ATERRIZAJE EN EL AUYANTEPUY

Este nuevo grupo, con la inclusión de Gustavo Heny y de Miguel Delgado, se trasladó en compañía de Jimmy y su esposa María, al sur del Auyantepuy. En una sabana, donde Ángel solía aterrizar, se levantó un campamento que les serviría de base de operaciones, toda vez que Jimmy insistía que, en ese cerro o muy cerca de él, se encontraba el tan buscado sitio. Vuelos y más vuelos de reconocimiento, y las investigaciones por tierra a cargo de Heny y Delgado, proseguían sin descanso, Gustavo escaló la meseta del Auyantepuy en dos ocasiones, adentrándose cada vez más hacia el lugar que Jimmy parecía ahora reconocer, pero no le fue posible llegarse hasta él por la dificultad de bajar por un farallón de unos 1.200 pies de altura que divide la meseta del Auyantepuy.  Al divisar la sabana y aun cuando su conformación era igual a la otra, llegó al convencimiento de no haber dado con el sitio. ¿Por qué? El terreno era extremadamente suave, cubierto en su mayoría por capas vegetales, aún no asentadas, y entre las que crecían helechos y maticas "en forma de mogoticos", sobre los cuales había que pisar forzosamente, so pena de hundirse hasta la rodilla en el fango.
Cuando Heny bajó de la segunda exploración, en cuyo viaje invirtió 15 días, recibió una sorpresa: Jimmy había regresado de un vuelo a Ciudad Bolívar y, con el avión cargado de bastimento, había sobrevolado la meseta y hecho un toque de ruedas, mostrándose satisfecho de haber hallado terreno firme. Sólo esperaba el retorno de Gustavo para informarle de ello y proceder de inmediato a realizar el proyectado aterrizaje Gustavo Heny, al conocer la nueva, trató de disuadir a Jimmy de iniciar el vuelo inmediatamente, y le pidió un prudencial lapso de espera de unos 12 días, a fin de subir nuevamente a pie y demarcarle el lugar de aterrizaje, Pero Jimmy Ángel le respondió que de lugares de aterrizaje él sabía más que Gustavo; además, todo estaba bien y era el momento tan esperado de despejar la incógnita del sitio, en cuya búsqueda llevaba unos tres años y sus ahorros ya estaban totalmente invertidos ...
Pese a todo, la insistencia de Heny logró su propósito, pero sólo en cuestión de horas, y convinieron partir al día siguiente en la mañana. En aquel decisivo momento el reloj marcaba las 2 p.m. del 8 de octubre de 1937, y cargar el avión les llevaría algún tiempo. ¿Era lógico todo aquello? Entre Gustavo y Jimmy existía una ilimitada confianza en lo que cada quien había tomado bajo su responsabilidad, y en esa ocasión Jimmy le dijo: estoy seguro de que puedo aterrizar y, de que si algo pasa ... tú nos traerás al campamento. Gustavo, por su parte, confiaba en la pericia y conocimientos del arriesgado piloto. Aquello, aparentemente, reducía los riesgos de la aventura ... Se aligeró el avión de todo aquello que no era imprescindible, incluyendo la gasolina, de la cual sólo se dejó en los tanques la suficiente para ida y vuelta -vuelos que no tomarían más de un cuarto de hora en cada sentido-, se colocó una tiendita de campaña, un rollo de mecate de 80 -metros de largo y suficiente comida para 15 días, tiempo éste que, en carta a su hermano en Caracas, había estimado Gustavo para cualquier eventualidad. Desde hacía un mes se venía considerando la posibilidad de un aterrizaje en el Auyantepuy.
De acuerdo a las indicaciones de Jimmy se colocó el mayor peso hacia la cola, inclusive el correspondiente a cada pasajero. Así la distribución recayó en: Gustavo, en el último asiento, y luego Miguel, María y Jimmy ...


"All ok" (todos bien) y la flecha indicadora del rumbo: sobre las alas del avión NC-9487, que aparece con el "morro" enterrado.


EL AMANECER DEL 9 DE OCTUBRE DE 1937

Aclaró el día 9 de octubre de 1937 y todo estaba dispuesto. El despegue se efectuó sin tropiezos, a las 11 y 20 a.m., llegando a los 15 minutos a la meseta, la cual sobrevolaron por escasos minutos antes de proceder al aterrizaje, No podía ocultarse la emoción que embargaba a los osados presentes ante la gran incógnita de posarse sin dificultades en el Auyantepuy. Tan dispuesto iba Jimmy a efectuarlo, que una vez alineado el avión con la supuesta pista y de que el terreno lucía propicio, cortó motor, magnetos, y todos los switchs fueron pasados a off; la suerte estaba echada... El "Flamingo" dócilmente comenzó a rozar la superficie con sus tres ruedas -en posición perfecta de un aterrizaje de tres puntos- y dejando una huella con sus cauchos entre los mogoticos de hierba, pero cada vez más profundas a medida que decrecía la velocidad y las alas perdían su sustentación. Todos guardaban un elocuente silencio hasta que se oyó una voz. Era la de Gustavo Heny, quien desde el fondo de la cabina gritaba:
Pull-out Jimmy ... pull-out...
Coincidió la alerta con un pequeño salto del avión antes de caer en un terreno más blando aún, y esto trabó su tren delantero y con la inercia levantó la cola hundiéndose el morro hasta el eje del motor y quedando en esa posición, como si dijera: Auyantepuy, ante ti me rindo ...
Eran las 11 y 45 a.m.
Dentro de la cabina se produjo cierta confusión, pues se rompió el "cinturón de seguridad" de Gustavo Heny que era de mecate o cabuya. Su larga humanidad
-1,90 metros- Pasó entre Miguel y María, yendo a caer a horcajadas sobre Jimmy, donde, con el volante y el panel de instrumentos, quedaron incómodamente trabados,
A instancias de Jimmy, María y Miguel saltaron del avión, mientras él y Gustavo salían -prácticamente gateando- por la puertecita delantera, pues, aunque con poca gasolina, ésta se filtraba por una de las alas que servía de apoyo al avión en tan incómoda posición. Afortunadamente no se produjo fuego en el avión, debido a las precauciones tomadas por Jimmy, y aparte del susto al ocurrir el accidente, los cuatro pasajeros se encontraban sanos y salvos. Constatado esto, su primera labor fue enderezar el avión utilizando el mecate que llevaban, lo ataron a la cola y tiraron de él.

El examen preliminar de la nave reveló la rotura de una tubería del radiador del aceite del motor y una pequeña abolladura en el ala izquierda, lo cual hubiese sido fácil de reparar. Donde estribaba la mayor dificultad, y que no estaba entre sus posibilidades, era el sacar el avión del atolladero, pues se encontraba asentado sobre el fuselaje con su tren de aterrizaje completamente enterrado en la blanda superficie.


continuación...
 

El enorme salto impacta
por su gran belleza natural

.

Comparación del Salto Angel.
 .

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Comunidad indígena "Kavac", desde aquí se realizan excursiones a
unas hermosas grutas.

 

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